Más de 100 personas participan en la actividad de Ciudad Ciencia sobre la historia de las bibliotecas impulsada por Tierras del Cid








El pasado jueves, 7 de mayo, vivimos una intensa jornada de divulgación científica en nuestro territorio con la celebración del taller “Historia de las bibliotecas: de las tablillas al libro electrónico”, una actividad impulsada por Tierras del Cid dentro del programa Ciudad Ciencia del CSIC.
La propuesta se desarrolló en diferentes sesiones a lo largo del día en El Burgo de Osma, San Esteban de Gormaz y en la Biblioteca de San Esteban de Gormaz, reuniendo en conjunto a más de 100 personas. La participación fue mayoritariamente de alumnado de instituto, aunque también contamos con público adulto en la sesión abierta celebrada por la tarde en la biblioteca.
La actividad fue impartida por Pilar Martínez Olmo, investigadora del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC y directora de la Biblioteca Tomás Navarro Tomás, cuya presencia supuso un auténtico privilegio para nuestro territorio. Poder contar con una profesional de esta trayectoria y prestigio permitió acercar de una forma rigurosa, amena y muy participativa la historia de las bibliotecas, la evolución de la escritura y los distintos soportes que han servido para conservar y transmitir el conocimiento a lo largo del tiempo.
Durante el taller, las personas asistentes realizaron un recorrido por la historia de las bibliotecas, desde las primeras tablillas hasta los libros electrónicos, descubriendo cómo cada época ha generado sus propios formatos y materiales para escribir, guardar y difundir información. La actividad combinó explicación, observación directa de materiales y una parte muy práctica, lo que despertó un gran interés entre quienes participaron.
Uno de los aspectos más llamativos de la jornada fue la reacción del alumnado ante algunos de los soportes mostrados por la investigadora. Muchos de ellos no habían visto nunca materiales que para otras generaciones resultan mucho más reconocibles, como antiguas diapositivas, negativos y otros formatos vinculados a la imagen y la documentación. Esa sorpresa hizo aún más enriquecedora la actividad, ya que permitió comprobar cómo cambia nuestra relación con los soportes del conocimiento y cómo las bibliotecas han tenido que adaptarse continuamente para conservar esa memoria.
Frente a la curiosidad de los más jóvenes, muchas de las personas adultas asistentes sí recordaban algunos de esos materiales, lo que aportó también un componente intergeneracional muy interesante. La actividad sirvió así no solo para aprender sobre la historia de las bibliotecas, sino también para compartir recuerdos, experiencias y formas distintas de entender la evolución de la cultura escrita y audiovisual.
Desde Tierras del Cid valoramos muy positivamente la acogida de esta propuesta, tanto por la alta participación como por el interés mostrado en todas las sesiones. Este tipo de actividades nos permite seguir acercando la ciencia, la cultura y el conocimiento a nuestros pueblos, demostrando que el medio rural también es un espacio idóneo para la divulgación científica de calidad.
Esta actividad forma parte del trabajo que venimos desarrollando desde nuestra adhesión al programa Ciudad Ciencia en el año 2024. Desde la firma del convenio, hemos podido acercar al territorio casi una veintena de actividades vinculadas a diferentes ámbitos de la ciencia y el conocimiento, dirigidas a públicos diversos y con una excelente acogida.
La jornada de ayer volvió a poner de manifiesto la importancia de seguir generando oportunidades para aprender, descubrir y compartir en nuestros municipios, de la mano de iniciativas que conectan el mundo de la investigación con la vida cotidiana de las personas.
Queremos agradecer especialmente la implicación de los centros educativos participantes, así como la colaboración de la Biblioteca de San Esteban de Gormaz y del Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz, que hicieron posible el desarrollo de la sesión abierta al público.
Con actividades como esta, seguimos avanzando en nuestro compromiso de hacer del territorio un espacio vivo, participativo y conectado con la ciencia y la cultura.









