La sabina (Juniperus thurifera), conocida en nuestra tierra con el nombre vernáculo de enebro, es mencionada en algunos textos como "cedro español". Tal denominación está sobradamente justificada por el carácter genuinamente ibérico de estas formaciones vegetales. Su distribución se escapa ligeramente del ámbito geográfico peninsular hacia el norte de África y el sur de Francia. El núcleo principal del área de los bosques sabineros se encuentra en los páramos calizos del interior peninsular de las dos Castillas y Aragón. Sus mejores manifestaciones mundiales en cuanto a pureza y amplitud territorial vienen representadas en este espacio natural.