La sabina (Juniperus thurifera) y su congénere, el enebro (Juniperus communis) con el que convive con frecuencia, han sido confundidos comúnmente.
La primera es de porte mayor y si nos acercamos a observar su follaje vemos sus ramitas terminales muy ramificadas con sus hojas imbricadas a modo de ciprés, sin embargo el enebro es un arbusto o árbol pequeño, que no levanta más de 8 metros, con hojas pinchudas y aciculares, con una banda longitudinal blanca que recorre el raquis del envés de la hoja.
Los frutos de sabina son menores y de maduros presentan un aspecto de bolas de madera.